Lo confieso: siempre he envidiado esas recias y sueltas
melenas capaces de golpear secamente el aire con un gesto. La reina del golpe seco
fue Carmina Ordóñez. ¡Qué dominio tenía la tía! Había que oírla decir
divinamente y luego… ¡zas!, golpe de
melenón. Y aunque no dijese nada quedaba como si hubiese dicho
situaciones con el manejo de la mata de pelo; ella es muy de revolverla, de
agitarla, de traerla y llevársela de la frente sacudiendo el aire con extremado
dramatismo, pero luego tiene un tono tirando a desmadeje folclórico que la
pierde un poquito y la evidencia. Como si dijéramos, que está exenta de la
casta que a la otra le sobraba. Le pasaba lo mismo a la más grande, aunque Rocío en lo de la melena
era compacta de lo muy lacada y apermanentada que la llevaba: la chipionera
daba un golpe de melena y era un movimiento monolítico lo que producía, un
Escorial capilar.
Ahora bien, el golpe seco sólo lo da una melena morena y
cuanto más azabache el tintado mucho más
su eficacia y contundencia. No ocurre lo mismo con las rubias quienes suelen
quedar algo insulsas, incluso aquellas que tienen el porte de armas tomar a lo
madre de Andreita la niña del torero.
Por ejemplo mi asistenta en intendencia doméstica,
Lamparines, tiene ese toque racial, esa expresividad en el look capilar que la
hace genuina. Lo que ocurre es que siempre lo lleva en un recogido de moño y
cocas que la hacen prima hermana de la dama de Elche y algunos días parece
Frida Khalo. El otro día intuyendo que tras tan lustroso, complicado y
voluminoso peinado debía haber una base de pelambre fenomenal la requerí a que
se soltara el pelo. A lo que ella contestó con su locuacidad natural que ella
el pelo se lo suelta para un tío. Obvio que tuve que explicarle que mi interés
era antropológico y que nunca a nadie de mi genero le habría pedido semejante
cosa con aviesas intenciones, pero no obstante no estaba ella por la labor y me
espetó en registro zafio que a ella una tía no le tocaba un pelo, ni la medalla
ni el medallón. He optado por ignorarla y seguí escribiendo esta columna,
mientras ella le quita el polvo a mi colección arqueológica de consoladores,
que a decir verdad los tiene siempre muy limpios.
Doña Leticia, por
ejemplo, es mucho de mesarse la cabellera y dar un golpe hacia atrás con la
melena; pues como que no se lo aconsejo. Para ese gesto se necesita tener mucho
tino y el suficiente desparpajo, y por supuesto no tener como suegra a doña
Sofía que estoy segura no se lo permitiría y de cuñado a don Jaime que se
horrorizaría. Y es que las griegas por mucho golpe de Medea que se den no han
conseguido el golpe racial de por ejemplo Lola Flores que en el baile era
genuino melenón desorbitado.
También es verdad que habiendo una melena desenvuelta por
medio, sobre todo en la política, se da más cante. Y si no ojo al dato:
mientras las García Marcos, Yagues y Zaldivar, todas melenitas mechadas y
encajadas al óvalo facial, campaban con las bolsas de basuras al libre
albedrío, llega la Pantoja y se abre la caja de Pandora. Y es que un melenón no
puede ocultar según que cosas. Ustedes observan un estilo Ordóñez y comprueban
en el golpe seco de melena si la cosa va a mayores, se queda en tablas o tiende
a un rosario de la aurora; pero lo que es indiferente no queda la cosa.
Y esto es precisamente lo que me parece envidiable de esas
afortunadas y su lenguaje capilar: siempre tienen algo que decir y expresar.
Además que no pasan desapercibidas. Y acaso tenga razón mi Lamparines, y es que
cuando un Cachuli te dice eso de mi arma “suertate” la trenza no te dire yo que
el fuego funcione, pero sí que están los carbones encendidos.
No se quien eres, ya que no tienes perfil. Pero coña marinera como retratas el petardeo del famoserío. Esperemos que ese servidora del glamour nos dé más comentarios como el del golpe de melena. Adelanta Lasuria
Me encanta el nombre de tu empleada de hogar. También tu apellido de Lasauria, que debe ser de mucho linaje. Ya ves del tiempo de los saurios. has probado ponerte al lado de la duquesa de Alba, seguro que tu eres más antigua. De cualquier manera me gustan tus historias. Un saludo y no tardes en publicar otra
Espero centyrarme en esto dentro de poco, pero a ambos muchas gracias. aunque no se, Lola-Lola a que duquesa de Alba te refieres, me quedo con la goyesca, aunque la actual sea más pop.
Qué pasa que no escribes nada. espero seguirte y nada. Pregunto por lasauria y nadie sabe nada. Porfa, no te hagas de rogar y escribe. Un beso de Lola-lola